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Noticia publicada por La Nueva España el 19 de Febrero de 2010

maribona_001Manuel Rodríguez de Maribona, director de la Academia Asturiana de Heráldica y Genealogía, fue investido el miércoles como nuevo patrono de la Fundación Foro Jovellanos. Madrileño con raíces asturianas, es licenciado en Geografía e Historia por la Universidad Complutense de Madrid y graduado en Historia del Arte. Acaba de presentar un estudio sobre la ascendencia italiana de Jovellanos y, en concreto, sobre la figura de Benito Trelles Coaña y Villamil.

-¿Qué supone su integración como patrono en el Foro Jovellanos?

-Es un honor por la magnífica actividad que están desarrollando desde sus inicios. A ella me unen grandes lazos de amistad. Pienso que Jovellanos es un personaje digno de admiración y uno de los políticos más destacables, con diferencia, del siglo XVIII y principios del XIX. Su biografía es magnífica y lo que hizo, que fue profundamente rompedor para su tiempo, da pie a una investigación más amplia que es lo que está tratando ahora la Fundación.

-¿Por qué decidió abordar la figura de Benito Trelles?

-Cuando el Archivo Histórico adquirió ese fondo lo ojeé porque me lo pidió una persona de la familia de Jovellanos que le interesaba tener algunos datos. Pero luego al escribir el expediente de Alcántara, de los muchos antepasados suyos que estuve viendo me parece que éste tiene una vida muy interesante y decidí meterme más a fondo con él, aunque todavía queda mucho trabajo por hacer.

-¿A qué fuentes documentales acudió?

-He consultado el Archivo Histórico de Asturias, el Nacional y el de Simancas, pero tiene que haber mucho más. Algunos investigadores de Italia también han trabajado sobre el tema en Cerdeña. Lo que he hecho es sólo un artículo pero hay datos para hacer un libro entero.

-¿Cómo influyó su ascendencia italiana en la figura de Jovellanos?

-De fortuna le quedó poco. A las tres nietas de Benito Trelles, hijas del conde de Orgaz, se las declaró pobres de solemnidad porque o se casaban o no heredaban. Pero que su familia se haya movido y viajado tanto le ayudó a la amplitud de miras para ver la política, la sociedad en general y el papel de la nobleza. Él tiene toda esa riqueza de experiencias en sus ascendientes.

-¿El legado jovellanista sigue vigente?

-Absolutamente. Considero que es uno de los ilustrados más influyentes del XVIII y sus ideas siguen todavía vigentes en muchos ámbitos, sobre todo en lo que se refiere a la nobleza. Él era partidario de que la nobleza tuviese una función en la sociedad, no de que desapareciera. Y eso es algo que hoy en día también se podría aplicar. La nobleza puede tener su importancia en la sociedad y cumplir una misión determinada no sólo aportando bienes inmuebles o propiedades, sino también su propio legado familiar.

-Usted acudió a un archivo familiar para analizar la figura de Benito Trelles, ¿qué importancia tienen estos documentos?

-Para la historia de Asturias son básicos. No digo que los tengan que ceder a un archivo porque es una propiedad familiar, pero sí que permitan que se puedan completar los estudios. En algunos casos se encuentran infrautilizados. Si no fuera por Gonzalo Anes, director de la Real Academia de la Historia, el archivo sobre Benito Trelles hubiera acabado no se sabe en qué manos y, además, totalmente dispersado. Si todos los propietarios de esos archivos fueran conscientes del valor real que tienen esos documentos lo que podrían, si no lo pueden mantener, es llegar a algún acuerdo con el Estado para que no se pierdan y se conserven en buen estado.

-¿Qué le parece la actuación que se ha hecho en el Archivo Histórico de Asturias?

-Me parece magnífico. Da pena porque la ubicación anterior, en un edificio histórico de Oviedo al lado de la Catedral era una maravilla, pero se quedaba pequeño. No obstante, pese a no ser de los más avanzados funcionaba muy bien y era muy agradable el trato con la gente que trabajaba allí. Ahora supongo que seguirá la misma dinámica pero con los espacios ampliados y unas condiciones ya más actuales que hacía falta. Lo más triste en algunos casos es cuando alguien quiere donar un archivo particular y les dicen que no pueden por falta de espacios apropiados para ello.

http://www.lne.es/gijon/2010/02/19/archivos-familiares-son-basicos-profundizar-historia-asturias/875264.html

Noticia publicada en la revista Hola el 24 de Noviembre de 2004.

escudo_leticia_of_1La Academia Asturiana de Heráldica y Genealogía ha creado un escudo de armas para doña Letizia, como regalo de boda a los Príncipes de Asturias. Un obsequio que ha sido aceptado por la pareja, pero que, por el momento, hasta nueva confirmación de la Casa Real, no constituye oficialmente la armería de la Princesa.

Su autor es el marqués de la Floresta, Alfonso Ceballos-Escalera, doctor en Derecho, en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales; cronista de Armas de Castilla y León; director de la Academia Matritense de Heráldica y Genealogía; Caballero de la Orden de Malta y académico Correspondiente de la Real Academia de la Historia y de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación y padre, en su día también, del escudo de armas y de la heráldica del príncipe Felipe.

Armas oficiales y personales
Con este blasón, la Academia Asturiana de Heráldica ha querido sumarse a la infinidad de instituciones y organismos del Principado de Asturias que han honrado a los futuros Reyes de España con motivo de su enlace matrimonial. Y es que las nupcias reales de don Felipe y doña Letizia hacen necesario el uso, por parte de la Princesa, de un emblema heráldico propio y, a la vez, conforme con los usos heráldicos de la Casa Real española.

Este emblema heráldico, de nueva creación, se ha realizado combinando elementos del escudo de la familia Rocasolano, de los Ortiz y añadiendo todos aquellos rasgos propios que se han seguido, desde tiempos inmemoriales, en las armerías de las Reinas, Princesas e Infantas de España. Armerías que parten siempre con las de su regio consorte, reservando a las de éste el lugar principal, a la mano derecha del escudo.

Asimismo, se ha dispuesto que la Princesa de Asturias pueda utilizar, además de las armas oficiales, propias de su elevada dignidad, que estarían compuestas del mencionado partido de las Armas del Príncipe con las de la Princesa, las personales, aptas para un uso de carácter más privado.escudo_leticia_pa_1

Éstas contemplan los antecedentes heráldicos familiares de doña Letizia, tanto los paternos como los maternos. Respecto de la familia paterna, apellidada Ortiz -apellido patronímico derivado del nombre propio de Ortuño o Fortunio-, y como tal con diversos orígenes. No parece que hayan usado nunca de escudo de armas propias, por lo que procede hacer nueva atribución de ellas, quizá basándose en las tan conocidas de los Ortiz sevillanos -la estrella de azur en campo de oro-, pero diferenciándolas de tal manera que no de lugar a confusión.

Por su parte, los Rocasolano (antes Roquessoulane) son oriundos de la boscosa castellanía y baronía de Calvinet (Cantal, Auvernia, Francia), antiguo señorío de los Grimaldi, Príncipes de Mónaco, y se establecieron en Calanda (Teruel) en la segunda mitad del siglo XVIII, donde gozaron de los honores de la infanzonía de Aragón. Estos Rocasolano sí que han usado de armerías familiares: de oro con una rosa de gules, botonada de sinople.

Estrella de oro y rosa de gules
De manera que de la fusión de los antecedentes heráldicos de ambas ramas, las armas personales de doña Letizia resultan un escudo cuartelado; primero y cuarto de azur con una estrella de oro, la bordura jaquelada de plata y gules; segundo y tercero, de oro con una rosa de gules, botonada de sinople.

La forma del escudo es, como corresponde a una señora casada, de forma oval, y como ornamento exterior, aparte del meritado timbre -la corona-, presenta el de la banda de la gran cruz de la Real y Muy Distinguida Orden de Carlos III, primera condecoración del Reino, con que doña Letizia fue agraciada por el real decreto de 21 de mayo de 2004. Es también costumbre heráldica antigua y aceptada la de rodear el escudo femenino de unos ramos de mirto, que es el símbolo del amor conyugal. Más adelante, si la Divina Providencia lo permite, uno de ellos sería sustituido por una palma, símbolo de la fecundidad.

http://www.hola.com/casasreales/2004/11/23/letizia-escudo/